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Sofía llegó a Estados Unidos desde Chile con una visa F‑1 para estudiar una maestría en análisis de datos. Tras graduarse, obtuvo OPT (Optional Practical Training, una autorización temporal de empleo para estudiantes internacionales en F‑1) y luego STEM OPT (una extensión adicional de 24 meses para graduados en programas STEM), trabajando para una empresa de logística que dependía de sus modelos predictivos para optimizar rutas y reducir costos operativos.
A pesar de su éxito, vivía con una inquietud silenciosa.
Había hecho todo “bien”, pero aun así sentía que una mala decisión podía costarle años.
Cada conversación con otros profesionales en visas temporales reforzaba la misma ansiedad:
- No sabía si realmente podía ajustar estatus.
- No entendía cómo mantener su estatus mientras avanzaba una petición.
- Temía que un error administrativo o un cambio laboral la dejara sin opciones.
Tenía estatus válido, sí. Pero no tenía certeza.
Y sin certeza, ningún estatus se siente seguro.
Cuando un colega perdió su estatus por un descuido de su empleador, Sofía decidió buscar asesoría profesional. No quería improvisar ni depender de rumores en foros. Quería una estrategia real.
Fue entonces cuando consultó con un abogado especializado en inmigración basada en empleo. Desde la primera reunión notó la diferencia: no se trataba de llenar formularios, sino de gobernar su futuro migratorio con precisión.
El abogado auditó estratégicamente su trayectoria, revisando sus proyectos, publicaciones, impacto en la empresa y proyección profesional. Le explicó que su trabajo tenía un componente claro de interés nacional, y que podía ser una candidata sólida para un EB‑2 NIW. Pero también le dio la claridad que nunca había tenido:
- Sí podía solicitar un NIW.
- Sí podía mantener su estatus F‑1 STEM OPT mientras el caso avanzaba.
- Sí podía evitar riesgos si seguía una estrategia ordenada.
- Pero debía hacerlo con planificación, no con suposiciones.
Juntos diseñaron un plan que incluía mantener su estatus impecable, preparar un caso NIW sólido y anticipar cualquier cambio laboral que pudiera afectarla.
Meses después, su I‑140 fue aprobada. Su estatus se mantuvo estable durante todo el proceso, sin sobresaltos ni riesgos innecesarios. La estrategia había funcionado: claridad, orden y control.
Hoy, Sofía vive en Indianápolis, donde lidera un equipo de analítica avanzada que desarrolla soluciones para mejorar la eficiencia del transporte en el Midwest. Su historia demuestra que, incluso con estatus válido, el verdadero desafío no es cumplir las reglas, sino entenderlas y usarlas estratégicamente.
Porque para profesionales altamente calificados, la diferencia entre avanzar y estancarse no está en la visa que tienen, sino en la estrategia que gobierna sus decisiones.
Esta historia tiene fines ilustrativos y su propósito es explicar, de manera general, cómo podría desarrollarse el proceso para obtener una visa EB‑2 NIW en los Estados Unidos. No constituye asesoría legal ni reemplaza la orientación de un abogado calificado.